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lunes, 13 de abril de 2026

El último adiós a una reina de la escena cubana

Quienes la vieron crecer sobre las tablas del teatro cubano la recuerdan siendo fervor y entereza...

Laura Fuentes Medina en Exclusivo 13/04/2026
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Zelma Morales
Zelma Morales

Quienes la vieron crecer sobre las tablas del teatro cubano la recuerdan siendo fervor y entereza. Reconocida por su versatilidad interpretativa, Zelma Morales desarrolló una extensa carrera en el teatro, la televisión y la radio, donde conquistó el respeto del público y la crítica.

Nacida en Caibarién, en la central provincia de Villa Clara, solía contar entre risas que se presentó a las pruebas de aptitud para la Escuela Nacional de Arte (ENA) «por embullo», sin imaginar que aquella decisión marcaría el inicio de una carrera sólida y sumamente recordada.

Más tarde pasó a formar parte del Conjunto Artístico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Teatro Político Bertolt Brecht, antes de dar el salto a la pantalla chica con la serie La frontera del deber en 1984. Sin embargo, fue la televisión el medio que terminó por consagrarla. 

Su gran popularidad explotó con la telenovela Hoy es siempre todavía en 1987, donde dio vida a la maestra Isabel. Aquel personaje, que compartió con Francisco Gattorno, desató un fenómeno de fervor popular que ella misma recordaba con una mezcla de asombro y humor. Fue tal el impacto que, según confesó en más de una ocasión, «en esa época recibía muchas cartas de amor». 

Con su belleza serena, su dicción impecable y una forma de actuar basada en la contención y la elegancia, Zelma se convirtió en un rostro familiar y entrañable en cada hogar cubano. A ese primer éxito le siguió una galería de personajes que la confirmaron como una actriz versátil y de carácter. 

Supo transitar con igual solvencia por los dramas de Si me pudieras querer y Polvo en el viento, las tramas de Destino prohibido y los enredos de Santa María del Porvenir. Pero si hay un papel que la fijó para siempre en la memoria colectiva, ese fue el de Tierra Brava en 1997, donde asumió el complejo reto de interpretar a las gemelas Regina y Reina. Para darle mayor realismo a la ficción, se apoyó incluso en su propia hermana gemela. 

Su vida dio un giro intenso en 2018, cuando decidió emigrar a Estados Unidos para reencontrarse con su hijo, el también actor Fabián Brando. Lejos de los sets de grabación que la vieron brillar, Zelma se reinventó en la cotidianidad y abrazó con ternura su nueva realidad. 

Con serena honestidad confesó en una de sus últimas entrevistas: «Mi prioridad antes era ser actriz, ahora es ser madre». Ese cambio de prioridades reveló una madurez y un desapego de la fama que engrandecen aún más su figura.

Este domingo 12 de abril Zelma Morales, quien para su público se siente como una amiga que partió lejos, dió su último adiós a la edad de 75 años, en Miami. Con su partida, la cultura cubana pierde a una actriz que, como pocas, aportó el brillo de una carrera perdurable que dignificó el dramatizado nacional.


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Laura Fuentes Medina

Periodista de Juventud Rebelde


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